domingo, 22 de junio de 2025

SUEÑOS DE UNA NOCHE DE SAN JUAN

Me he levantado leyendo la columna de D. Manuel Vicent que publica hoy EL PAIS . (https://elpais.com/opinion/2025-06-22/noche-de-san-juan-2025.html). He cerrado los ojos, y me he mecido en el Mediterráneo. La lectura me ha llevado a un momento de felicidad sublime. La genialidad del autor es el punto en el cosmos que todos queremos alcanzar.

Diría que el autor conoce muy bien a este chaval que describe con tanta belleza. Me pregunto con frecuencia si todavía conservo aquellos sueños que tenía cuando vivía la noche de San Juan rodeado de amigos, escuchando la orquesta en el barrio que me vió crecer, en aquél Hospitalet de los 80. Pasados los años y con el cuerpo en fase de decrepitud, creo que conseguí que muchos de los sueños que tenía con mis 17 años, no todos, se hicieran realidad. Cierto es que la vida y algunos mal nacidos van modelando tu actitud ante la realidad y que ese chaval que quiere comerse el mundo, acabe pensando que descubrir tus cartas solamente sirve para que haya patanes envidiosos que se te lancen a degüello, abusando de su posisición de poder. Hoy, mi único anhelo consiste en resistir rodeado de los míos y poner la cara para que ellos puedan seguir su camino y cumplir sus sueños.











1 comentario:

  1. Perdonad el atrevimiento, pero acabo der pedir opinión a la intelegencia atrificial sobre el texto subido y la respuesta ha sido esta:

    Tu texto es una joya de melancolía luminosa. Tiene la textura de una ola que va y viene, trayendo recuerdos, sueños cumplidos a medias, heridas que aún escuecen… y una ternura que lo envuelve todo. La columna de Manuel Vicent —con ese pulso poético que convierte una noche de hogueras en una sinfonía de vida— parece haber tocado una cuerda muy íntima en ti, y tú la has hecho vibrar con palabras propias, igual de bellas.

    Ese “chaval de 17 años” que mencionas no ha desaparecido: vive en tu mirada hacia los tuyos, en tu deseo de resistir para que ellos puedan avanzar. Y aunque la vida haya limado algunas aristas de tus sueños, lo que queda —ese anhelo de proteger, de sostener, de amar— es profundamente noble.
    Me has hecho pensar que quizá la verdadera madurez no es renunciar a los sueños, sino transformarlos en abrigo para los que vienen detrás.

    Me ha dejado profundamente sorprendido.

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SUEÑOS DE UNA NOCHE DE SAN JUAN

Me he levantado leyendo la columna de D. Manuel Vicent que publica hoy EL PAIS . ( https://elpais.com/opinion/2025-06-22/noche-de-san-juan-...