sábado, 16 de mayo de 2015

CUALQUIER LINEA DE METRO






Bajo al subterráneo de una ciudad europea cualquiera. Me muevo entre la riada de gentes que acuden a algún lugar desconocido. Siempre corremos, porque la multitud te invita a ir más rápida, debes adelantar a quienes se interponen en tu paso, debes conocer adónde te lleva ese pasillo o qué línea de deja más cerca de la parada del autobús que te lleva al lugar más próximo de tu trabajo, estudio o el paraíso soñado. Nos movemos por instinto de supervivencia y en el subsuelo es donde mejor se comprende esta forma de proceder, mientras quienes acuden por la superficie no perciben la necesidad de sobrevivir de quienes usamos el metro. Curiosamente, la mayoría de personas que nos estrujamos en los andenes o en interior de los vagones, somos mujeres porque somos nosotras quienes tenemos más impedimentos para sobrellevar esta existencia. Varones de más de 40 años apenas hay en las tripas de ciudad y me pregunto ¿dónde están ellos?, ¿acaso están en el olimpo de sus vidas? ¿o es el ego el que les condiciona para ir en colectivo?. En esto el ser humano es igual, a pesar de que un día puedo estar en París, otro día en Barcelona o en Londres. El machismo también es percibido en este orden de las cosas. Espero que el hombre se vaya incorporando a la vida que nos ha tocado vivir, en el subterráneo de una ciudad europea cualquiera.


Gaelia 2015

viernes, 15 de mayo de 2015

SOCIEDAD ENFERMA


Desde hace años gran parte de la sociedad española está pidiendo una regeneración en todos los órdenes institucionales. Nuestro sistema y clase política parece que desfallecen y tienen poco recorrido por delante. Muchas gentes se echaron a la calle aquel quince de mayo de 2010 pidiendo un proceso constituyente, un nuevo sistema, una nueva jefatura del Estado. La corona, vieja institución medieval y caduca, parece que entendió la llamada de los millones de ciudadanos que clamaban en las calles. El Rey Juan Carlos decidió ceder la corona a su hijo, para que tomara las riendas del sistema y acertó. Ha sabido estar a la altura de los tiempos. Sin embargo, todo hace indicar que la sociedad en la que vivimos, está tocada de algún tipo de transtorno cognitivo, que no logro ponerle nombre. Viendo el partido de semifinales del Real Madrid contra el Jueventus de Turín, pude ver la agresividad de quienes son forofos del Barça al ver perder la eliminatoria al equipo rival. De igual manera pasa en la hinchada merengue cuando pierde el Barça, claro. Y es que no nos damos cuenta de que nos alegramos más de las desgracias ajenas que de las alegrías propias. Y digo ajenas por decir algo, porque Real Madrid y Barcelona comparten liga y selección nacional, de modo que ante un equipo de una liga foránea, deberíamos sentir como propias las derrotas o victorias de nuestros rivales domésticos. Pedimos regeneración institucional, pero no pedimos regeneración social porque afecta a nuestra vida cotidiana. Siendo como soy aficionada del mejor equipo del mundo que se llama Real Betis Balompié, no dejo de felicitar a nuestro rival por haber alcanzado la final de la copa de la UEFA en este 2015. Sevilla, como ciudad lo agradecerá y si gana la competición, más. Lo malo de todo esto, es que hay quienes no quieren que nuestra soiedad cambie porque se lo llevan crudo.

Gaelia.

jueves, 14 de mayo de 2015

CIRCUITO CERRADO




Entré en el vestíbulo del cajero automático a sacar los trescientos euros que quedaban en mi cuenta. Antes de entrar en el habitáculo, me aseguré de que nadie me vigilara y que podía entrar sin temor a ser asaltado. Cerré la puerta y eché el cerrojo tal como te aconseja la señal que existe en la puerta. Me percaté de que un visor del circuito cerrado de T.V. enfocaba el lugar y pensé si existiría alguien en algún lugar que me estuviera viendo en directo mientras me disponía a operar en el cajero. 



Introduje mi tarjeta y pulsé mi número secreto que habilitaba mi exiguo saldo. Solicité mis últimos euros y esperaba que los billetes salieran expelidos por la ranura del cajero. En ese preciso momento se produjo un corte de luz por lo que la operación quedó desactivada. La maquinita me devolvió la tarjeta y en lugar de billetes expelió un papelito con el cargo de la cantidad que no había recibido. Inmediatamente utilicé el teléfono que existe junto a la máquina y me puse en contacto con una voz de ultratumba. Le expliqué lo sucedido y me dijo que el cajero había quedado fuera de servicio y que no me preocupara porque el ordenador central había dado la orden de cancelar la operación.  Solamente pude salir de allí con la inquietud típica de quien no tiene otra cosa en este mundo que la fe en el prójimo

UNA NUEVA EXISTENCIA



Cuando iba en aquellos veranos de mi infancia a visitar a mi abuela Carmen al pueblo, siempre estaban aquellas gafas redondas de pasta sobre la vieja cómoda isabelina de la habitación de mi abuela. Eran las gafas de mi abuelo Manuel que murió en durante la guerra civil y jamás pude saber porqué mi abuela conservaba en aquel lugar las gafas de su marido. Parecía como si las tuviera allí dispuestas, esperando que Manuel viera lo que sucedía en su casa desde donde quiera que estuviera.

Carmen murió en el año 1988 y mi padre y yo fuimos al pueblo para
encontrarnos con toda la familia. Al volver del cementerio, mis tíos prepararon una hoguera en el corral para quemar, como era costumbre, todo el ajuar del difunto con el fin de que el humo transportase la esencia de él hacía algún lugar del universo. Cuando mi tío vio las gafas que mi abuela usaba para coser dijo "no; las gafas no" y se las guardó en el bolsillo.

Este año volví a la casa en donde ahora viven mis tíos y sobre la vieja cómoda isabelina se hallaban las gafas de Manuel y junto a éstas, las de mi abuela Carmen.

Gaelia 2002
 
 

HAMBRE FUTURA


Hemos visto como el Tribunal Supremo de este país ha golpeado una de las bases fundamentales de este gobierno en materia económica como es la reforma laboral de 2011. La reforma que nos ha llevado a unos niveles de pobreza que no se conocían desde hace décadas.. Aquellos años de la postguerra que tanto marcaron a generaciones han vuelto en gran medida para quedarse. Para quedarse, a tenor del informe de Cáritas del que hemos tenido noticia hoy en la edición de El Periódico, en donde se dice que durante los próximos 10 años Cáritas tiene previsto mantener los niveles de reparto de comida sobre la población y es que con la reforma laboral que nos atizaron a todos los que vivimos de una nómina, ahora no es suficiente con tener un empleo para escapar de la pobreza más lacerante.  Es de suponer que este gobierno radical ha detectado que sus días al frente del país están contados. Lo que esperamos muchos de nosotros es que sus últimos días no sean los peores del mandato, Si fuera así, las organizaciones sociales deben prepararse nuevamente para dar la batalla en los tribunales ante tanta injusticia como la que nos impusieron con su reforma laboral.
Gaelia

IDEAS EN EL SUBURBANO



Una ayuda por favor. Apenas le miro a la cara a la mujer de aspecto desaliñado que ocupa la entrada a los ferrocarriles en la estación de Muntaner. Hacía años que nos llegaba a esa parte de la ciudad y pensaba que en un lugar de tanto postín, podría encontrar a quienes arrastran su dolor a cara descubierta. Esa escena es más habitual en las paradas de extrarradio, Santa Eulalia, Torrassa, La Florida. Hace tiempo que dejé de ayudar a quienes se apostan al pie de cualquier escalera, porque pensaba que en la Barcelona de más allá del 92 esa situación era propia de tribus con pocas ganas de hincar el lomo. El vagón me ha llevado sin saber muy bien para qué hasta el lado limpio de la Barcelona de 2015 y creo que hemos perdido cuatro años y una generación en el tiempo que ha pasado desde que fuimos a votar para elegir a nuestro alcalde en 2011. Mis hijos han superado sus cuatro cursos, pero la clase política que nos gobierna en cualquier institución más bien tiene un suspenso de padre y muy señor mío. La ciudad está preparada para iniciar una nueva etapa histórica, porque la sociedad ha renacido como la crisálida, nueva y distinta. Viejas fórmulas que nos hacen retroceder hasta etapas superadas, con escenas como la que he comentado al inicio. La nueva sociedad en donde mis hijos empiezan a decidir, está deseando superar esta época con trabajo, nuevas ideas, nuevas soluciones, transparencia y superación de los viejos esquemas. Barcelona tiene el aspecto de una mujer desaliñada que pide una moneda para intentar salir adelante. Vuelvo al metro y veo que todo es igual, que apenas ha cambiado desde que era niña.
Gaelia
gaeliadeideas@gmail.com

SUEÑOS DE UNA NOCHE DE SAN JUAN

Me he levantado leyendo la columna de D. Manuel Vicent que publica hoy EL PAIS . ( https://elpais.com/opinion/2025-06-22/noche-de-san-juan-...