miércoles, 27 de mayo de 2015
sábado, 16 de mayo de 2015
CUALQUIER LINEA DE METRO
Bajo al subterráneo de una ciudad europea cualquiera. Me muevo entre la
riada de gentes que acuden a algún lugar desconocido. Siempre corremos,
porque la multitud te invita a ir más rápida, debes adelantar a quienes
se interponen en tu paso, debes conocer adónde te lleva ese pasillo o
qué línea de deja más cerca de la parada del autobús que te lleva al
lugar más próximo de tu trabajo, estudio o el paraíso soñado. Nos
movemos por instinto de supervivencia y en el subsuelo es donde mejor se
comprende esta forma de proceder, mientras quienes acuden por la
superficie no perciben la necesidad de sobrevivir de quienes usamos el
metro. Curiosamente, la mayoría de personas que nos estrujamos en los
andenes o en interior de los vagones, somos mujeres porque somos
nosotras quienes tenemos más impedimentos para sobrellevar esta
existencia. Varones de más de 40 años apenas hay en las tripas de ciudad
y me pregunto ¿dónde están ellos?, ¿acaso están en el olimpo de sus
vidas? ¿o es el ego el que les condiciona para ir en colectivo?. En esto
el ser humano es igual, a pesar de que un día puedo estar en París,
otro día en Barcelona o en Londres. El machismo también es percibido en
este orden de las cosas. Espero que el hombre se vaya incorporando a la
vida que nos ha tocado vivir, en el subterráneo de una ciudad europea cualquiera.
Gaelia 2015
viernes, 15 de mayo de 2015
SOCIEDAD ENFERMA
Desde
hace años gran parte de la sociedad española está pidiendo una
regeneración en todos los órdenes institucionales. Nuestro sistema y
clase política parece que desfallecen y tienen poco recorrido por
delante. Muchas gentes se echaron a la calle aquel quince de mayo de
2010 pidiendo un proceso constituyente, un nuevo sistema, una nueva
jefatura del Estado. La corona, vieja institución medieval y caduca,
parece que entendió la llamada de los millones de ciudadanos que
clamaban en las calles. El Rey Juan Carlos decidió ceder la corona a su
hijo, para que tomara las riendas del sistema y acertó. Ha sabido estar a
la altura de los tiempos. Sin embargo, todo hace indicar que la
sociedad en la que vivimos, está tocada de algún tipo de transtorno cognitivo, que no logro ponerle nombre. Viendo el partido de
semifinales del Real Madrid contra el Jueventus de Turín, pude ver la
agresividad de quienes son forofos del Barça al ver perder la
eliminatoria al equipo rival. De igual manera pasa en la hinchada
merengue cuando pierde el Barça, claro. Y es que no nos damos cuenta de
que nos alegramos más de las desgracias ajenas que de las alegrías
propias. Y digo ajenas por decir algo, porque Real Madrid y Barcelona
comparten liga y selección nacional, de modo que ante un equipo de una
liga foránea, deberíamos sentir como propias las derrotas o victorias de
nuestros rivales domésticos. Pedimos regeneración institucional, pero
no pedimos regeneración social porque afecta a nuestra vida cotidiana.
Siendo como soy aficionada del mejor equipo del mundo que se llama Real
Betis Balompié, no dejo de felicitar a nuestro rival por haber alcanzado
la final de la copa de la UEFA en este 2015. Sevilla, como ciudad lo
agradecerá y si gana la competición, más. Lo malo de todo esto, es que
hay quienes no quieren que nuestra soiedad cambie porque se lo llevan crudo.
Gaelia.
jueves, 14 de mayo de 2015
CIRCUITO CERRADO
Entré en el vestíbulo del
cajero automático a sacar los trescientos euros que quedaban en mi cuenta. Antes
de entrar en el habitáculo, me aseguré de que nadie me vigilara y que podía
entrar sin temor a ser asaltado. Cerré la puerta y eché el cerrojo tal como te
aconseja la señal que existe en la puerta. Me percaté de que un visor del
circuito cerrado de T.V. enfocaba el lugar y pensé si existiría alguien en
algún lugar que me estuviera viendo en directo mientras me disponía a operar en
el cajero.
Introduje mi tarjeta y pulsé mi número secreto que habilitaba mi
exiguo saldo. Solicité mis últimos euros y esperaba que los billetes salieran
expelidos por la ranura del cajero. En ese preciso momento se produjo un corte
de luz por lo que la operación quedó desactivada. La maquinita me devolvió la
tarjeta y en lugar de billetes expelió un papelito con el cargo de la cantidad que
no había recibido. Inmediatamente utilicé el teléfono que existe junto a la
máquina y me puse en contacto con una voz de ultratumba. Le expliqué lo
sucedido y me dijo que el cajero había quedado fuera de servicio y que no me
preocupara porque el ordenador central había dado la orden de cancelar la operación.
Solamente pude salir de allí con la
inquietud típica de quien no tiene otra cosa en este mundo que la fe en el
prójimo
UNA NUEVA EXISTENCIA
Cuando
iba en aquellos veranos de mi infancia a visitar a mi abuela Carmen al
pueblo, siempre estaban aquellas gafas redondas de pasta sobre la vieja
cómoda isabelina de la habitación de mi abuela. Eran las gafas de mi
abuelo Manuel que murió en durante la guerra civil y jamás pude saber
porqué mi abuela conservaba en aquel lugar las gafas de su marido.
Parecía como si las tuviera allí dispuestas, esperando que Manuel viera
lo que sucedía en su casa desde donde quiera que estuviera.
Carmen murió en el año 1988 y mi padre y yo fuimos al pueblo para
encontrarnos con toda la familia. Al volver del cementerio, mis tíos prepararon una hoguera en el corral para quemar, como era costumbre, todo el ajuar del difunto con el fin de que el humo transportase la esencia de él hacía algún lugar del universo. Cuando mi tío vio las gafas que mi abuela usaba para coser dijo "no; las gafas no" y se las guardó en el bolsillo.
Este año volví a la casa en donde ahora viven mis tíos y sobre la vieja cómoda isabelina se hallaban las gafas de Manuel y junto a éstas, las de mi abuela Carmen.
Gaelia 2002
Carmen murió en el año 1988 y mi padre y yo fuimos al pueblo para
encontrarnos con toda la familia. Al volver del cementerio, mis tíos prepararon una hoguera en el corral para quemar, como era costumbre, todo el ajuar del difunto con el fin de que el humo transportase la esencia de él hacía algún lugar del universo. Cuando mi tío vio las gafas que mi abuela usaba para coser dijo "no; las gafas no" y se las guardó en el bolsillo.
Este año volví a la casa en donde ahora viven mis tíos y sobre la vieja cómoda isabelina se hallaban las gafas de Manuel y junto a éstas, las de mi abuela Carmen.
Gaelia 2002
HAMBRE FUTURA
Hemos visto como el Tribunal Supremo de
este país ha golpeado una de las bases fundamentales de este gobierno
en materia económica como es la reforma laboral de 2011. La reforma que
nos ha llevado a unos niveles de pobreza que no se conocían desde hace
décadas.. Aquellos años de la postguerra que tanto marcaron a
generaciones han vuelto en gran medida para quedarse. Para quedarse, a
tenor del informe de Cáritas del que hemos tenido noticia hoy en la
edición de El Periódico, en donde se dice que durante los próximos 10
años Cáritas tiene previsto mantener los niveles de reparto de comida
sobre la población y es que con la reforma laboral que nos atizaron a
todos los que vivimos de una nómina, ahora no es suficiente con tener un
empleo para escapar de la pobreza más lacerante. Es de suponer que
este gobierno radical ha detectado que sus días al frente del país están
contados. Lo que esperamos muchos de nosotros es que sus últimos días
no sean los peores del mandato, Si fuera así, las organizaciones
sociales deben prepararse nuevamente para dar la batalla en los
tribunales ante tanta injusticia como la que nos impusieron con su
reforma laboral.
Gaelia

IDEAS EN EL SUBURBANO
Una
ayuda por favor. Apenas le miro a la cara a la mujer de aspecto
desaliñado que ocupa la entrada a los ferrocarriles en la estación de
Muntaner. Hacía años que nos llegaba a esa parte de la ciudad y pensaba
que en un lugar de tanto postín, podría encontrar a quienes arrastran su
dolor a cara descubierta. Esa escena es más habitual en las paradas de
extrarradio, Santa Eulalia, Torrassa, La Florida. Hace tiempo que dejé
de ayudar a quienes se apostan al pie de cualquier escalera, porque
pensaba que en la Barcelona de más allá del 92 esa situación era propia
de tribus con pocas ganas de hincar el lomo. El vagón me ha llevado sin
saber muy bien para qué hasta el lado limpio de la Barcelona de 2015 y
creo que hemos perdido cuatro años y una generación en el tiempo que ha
pasado desde que fuimos a votar para elegir a nuestro alcalde en 2011.
Mis hijos han superado sus cuatro cursos, pero la clase política que nos
gobierna en cualquier institución más bien tiene un suspenso de padre y
muy señor mío. La ciudad está preparada para iniciar una nueva etapa
histórica, porque la sociedad ha renacido como la crisálida, nueva y
distinta. Viejas fórmulas que nos hacen retroceder hasta etapas
superadas, con escenas como la que he comentado al inicio. La nueva
sociedad en donde mis hijos empiezan a decidir, está deseando superar
esta época con trabajo, nuevas ideas, nuevas soluciones, transparencia y
superación de los viejos esquemas. Barcelona tiene el aspecto de una
mujer desaliñada que pide una moneda para intentar salir adelante.
Vuelvo al metro y veo que todo es igual, que apenas ha cambiado desde
que era niña.
Gaelia
gaeliadeideas@gmail.com
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SUEÑOS DE UNA NOCHE DE SAN JUAN
Me he levantado leyendo la columna de D. Manuel Vicent que publica hoy EL PAIS . ( https://elpais.com/opinion/2025-06-22/noche-de-san-juan-...
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Ser corrupto y de izquierdas es tener un pié y medio en Soto del Real. El político de izquierdas corrupto es cutre; lleva un tren de vida in...
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Nos pilló con el paso cambiado. Quién sabe si a consecuencia de la información o tal vez por la falta de ella, de lo que pasaba en la ciudad...




