Hace unos días apareció en El Periódico de Catalunya la noticia sobre el 50 aniversario de la desaparición de las barracas en Barcelona (ver aquí). Algunos lectores hicieron comentarios a la misma y no pude más que contestar alguno que me pareció ofensivo. Decía que las gentes que vivieron en las barracas eran gentes traídas por la dictadura a Catalunya para diluir el sentimiento nacional catalán y para que el españolismo calara en la sociedad catalana. Nada más alejado de la realidad. Muchos de aquellos hombres y mujeres lucharon duramente contra la dictadura y contribuyeron decisivamente al retorno de la democracia. Mi breve reflexión la transformé en carta al Director y el resultado puedes verlo aquí.
No echo de menos aquellos años que viví con mis padres, tampoco los cambiaría por nada, lo que echo de menos ese tipo de personas que no se arredran y que le ponen casta a la vida. Aquellos eran hombres y mujeres de raza que se levantaban a las 6 de la mañana y llegaban a casa a las 8 de la noche sin resuello. Mujeres que debían sacar adelante a su familia con unos ingresos míseros y trabajar sin descanso día y noche. Mi pequeño homenaje a esa generación de la que nadie se ocupó. Que no nos vendan humo ni patrias. La única patria es nuestra infancia.
Gaelia 2016



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