El virus nos ha traído situaciones heroicas, de unión
fraternal, de emociones antes nunca vividas por la inmensa mayoría. No sé cómo
explicar lo que siento cuando desde la empresa donde trabajo nos dicen que nos van a cuidar,
que nadie va a verse afectado por la crisis, que harán lo imposible por poner a
nuestro alcance tests rápidos,
si la Administración no puede proporcionarlos, que tenemos la línea abierta con
el servicio médico y psicológico de la empresa, que la nómina de marzo la
adelantan para que podamos cobrar un par de días antes, que garantizan el teletrabajo a
la inmensa mayoría de nosotros, que tenemos un canal de Youtube para hacer
clase de estiramientos y ejercicios de refuerzo después de la jornada
laboral en casa.
En fin, jamás pensé que la empresa donde llevo más de
25 años evolucionara así y llegara a creer tanto en sus empleados. Sé que habrá
cuestiones donde no haya estado a la altura y que quizás pudo haber hecho más,
pero ahora permítanme que les diga que se merece un aplauso. Entre las muchas
cosas que recordaré siempre de esta cuarentena, es que Zurich Seguros nos ayudó a seguir viviendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario