domingo, 25 de febrero de 2018

DESDE LAS ALTURAS




Mi madre me engañó durante años y yo la creí. Siempre dijo que yo era un mocetón muy alto y muy guapo. La realidad me arreó un guantazo cuando me incorporé a filas y me destinaron a un batallón de infantería en Navarra. Aquella unidad estaba llena de chicarrones del norte, de aspecto fuerte, como curtidos por el frío y la lluvia. Por mi estatura quedaba siempre ubicado en las últimas filas de la formación y desde ese momento entendí que mi madre no era objetiva y que veía en mí a alguien irreal. Entendí que en la vida iba a tener alguna dificultad más que aquellos que superan el metro ochenta y que siempre estaban delante. En igualdad de condiciones, las personas altas y bien parecidas, consiguen su propósito en un número mayor de ocasiones. Nadie parece saber el motivo, pero estoy convencido de que nuestro cerebro se encarga de poner la atención en estas personas antes que en otras, como para mejorar permanentemente la especie y eliminar los individuos más débiles. Seguro que pensáis en numerosos personajes históricos que han tenido el poder de un Jefe de Estado, Jefes de Gobierno e, incluso, Emperadores y que no superaban el metro setenta, aunque me atrevo a decir que esa es la excepción que confirma la regla. Esto viene a propósito después de leer el artículo del diario El Economista, donde concluye que las personas bien parecidas tienden a ser mejor tratadas por otros individuos (ver aquí) y por consiguiente tienen menos dificultades para sobrevivir. Las personas de estatura reducida, debemos aprender otras habilidades, tener valores y convicciones que compensen nuestras carencias estéticas. Habilidades, valores y convicciones que me enseñó mi madre que, aunque me engañara por pasión, me enseñó a vivir.

© Gaelia 2018



 

lunes, 1 de enero de 2018

FELIZ AÑO NUEVO



En este 2018 que entra, he decidido tomarme un año sabático. He intentado hacer bien mi trabajo pero no sé si he conseguido contentar a mis clientes. Por muchos esfuerzos que he hecho, creo que no he tenido el éxito que esperaba. Este año dejo que seáis vosotros quienes busquéis vuestros sueños y os esforcéis por lograrlos; dejar que los demás lo hagan por vosotros, no es buena idea. Os informo que la salud es más fácil encontrarla dejando de fumar y haciendo algo de deporte. En cuanto al dinero, no digo que la lotería sea una opción, pero lo mejor es que salgas a encontrar tu oportunidad  o sigas preparándote para cuando te llegue. El amor es azaroso y seguro que si te empeñas en ser mejor persona, pensar en los demás o incluso pasar por el quirófano para que arreglen esa nariz que te amarga, el amor llega sin necesidad de salir a buscarlo. Ah, se me olvidaba, si eres uno de esos políticos que nos ha amargado el 2017 con el procés, siento decirte que mejor que encuentres a uno de mis compañeros de trabajo, porque lo tuyo es muy complicado.

Fdo. El genio de la lámpara.

¡Feliz 2018!


© Gaelia 2017
 

SUEÑOS DE UNA NOCHE DE SAN JUAN

Me he levantado leyendo la columna de D. Manuel Vicent que publica hoy EL PAIS . ( https://elpais.com/opinion/2025-06-22/noche-de-san-juan-...