lunes, 31 de agosto de 2015

ISLA DE LA TORTUGA




Esta famosa isla fue habitada durante siglos por piratas y filibusteros que encontraban en ese lugar un lugar donde refugiarse, después de atacar cualquier barco que zarpara hacia el viejo mundo. Los nacionalismos, desde los inicios de la democracia han tenido semejanzas con la isla caribeña. Lugar de refugio para quienes zarandeaban el árbol de los agravios reales e inventados. Sus moradores han armado un discurso usado siempre como cañonazos a la línea de flotación de la convivencia, siempre en ese mar embravecido, en donde se han movido como pez en el agua. El discurso territorial, conflictos que los marineros de a pie apenas entendíamos porque lo que nos importaba era acudir al camarote del galeno y ver que siempre faltaba una botella de ron para nuestras heridas o que nunca había tinta para escribir nuestros versos. El nacionalismo  ha sido usado por gentes avaras en beneficio propio, ha sido la gran excusa de agentes dobles, capitanes de galeón de día y bucaneros de noche, donde acaparaban las mordidas del poder. El nacionalismo de uno y otro lado es la gran estafa para la marinería, para esos que solamente aspiramos a llegar a puerto con la ayuda de nuestro trabajo, sin que ningún grupo de filibusteros nos lo impida. La Isla de la Tortuga, ese paraíso, ha sido descubierto y solamente esperamos que las riquezas y tesoros sean hallados y dispuestos para que la marinería haga un buen uso de ellos, porque si no, pensaremos que seguirá existiendo una Isla de la Tortuga.




sábado, 16 de mayo de 2015

CUALQUIER LINEA DE METRO






Bajo al subterráneo de una ciudad europea cualquiera. Me muevo entre la riada de gentes que acuden a algún lugar desconocido. Siempre corremos, porque la multitud te invita a ir más rápida, debes adelantar a quienes se interponen en tu paso, debes conocer adónde te lleva ese pasillo o qué línea de deja más cerca de la parada del autobús que te lleva al lugar más próximo de tu trabajo, estudio o el paraíso soñado. Nos movemos por instinto de supervivencia y en el subsuelo es donde mejor se comprende esta forma de proceder, mientras quienes acuden por la superficie no perciben la necesidad de sobrevivir de quienes usamos el metro. Curiosamente, la mayoría de personas que nos estrujamos en los andenes o en interior de los vagones, somos mujeres porque somos nosotras quienes tenemos más impedimentos para sobrellevar esta existencia. Varones de más de 40 años apenas hay en las tripas de ciudad y me pregunto ¿dónde están ellos?, ¿acaso están en el olimpo de sus vidas? ¿o es el ego el que les condiciona para ir en colectivo?. En esto el ser humano es igual, a pesar de que un día puedo estar en París, otro día en Barcelona o en Londres. El machismo también es percibido en este orden de las cosas. Espero que el hombre se vaya incorporando a la vida que nos ha tocado vivir, en el subterráneo de una ciudad europea cualquiera.


Gaelia 2015

viernes, 15 de mayo de 2015

SOCIEDAD ENFERMA


Desde hace años gran parte de la sociedad española está pidiendo una regeneración en todos los órdenes institucionales. Nuestro sistema y clase política parece que desfallecen y tienen poco recorrido por delante. Muchas gentes se echaron a la calle aquel quince de mayo de 2010 pidiendo un proceso constituyente, un nuevo sistema, una nueva jefatura del Estado. La corona, vieja institución medieval y caduca, parece que entendió la llamada de los millones de ciudadanos que clamaban en las calles. El Rey Juan Carlos decidió ceder la corona a su hijo, para que tomara las riendas del sistema y acertó. Ha sabido estar a la altura de los tiempos. Sin embargo, todo hace indicar que la sociedad en la que vivimos, está tocada de algún tipo de transtorno cognitivo, que no logro ponerle nombre. Viendo el partido de semifinales del Real Madrid contra el Jueventus de Turín, pude ver la agresividad de quienes son forofos del Barça al ver perder la eliminatoria al equipo rival. De igual manera pasa en la hinchada merengue cuando pierde el Barça, claro. Y es que no nos damos cuenta de que nos alegramos más de las desgracias ajenas que de las alegrías propias. Y digo ajenas por decir algo, porque Real Madrid y Barcelona comparten liga y selección nacional, de modo que ante un equipo de una liga foránea, deberíamos sentir como propias las derrotas o victorias de nuestros rivales domésticos. Pedimos regeneración institucional, pero no pedimos regeneración social porque afecta a nuestra vida cotidiana. Siendo como soy aficionada del mejor equipo del mundo que se llama Real Betis Balompié, no dejo de felicitar a nuestro rival por haber alcanzado la final de la copa de la UEFA en este 2015. Sevilla, como ciudad lo agradecerá y si gana la competición, más. Lo malo de todo esto, es que hay quienes no quieren que nuestra soiedad cambie porque se lo llevan crudo.

Gaelia.

SUEÑOS DE UNA NOCHE DE SAN JUAN

Me he levantado leyendo la columna de D. Manuel Vicent que publica hoy EL PAIS . ( https://elpais.com/opinion/2025-06-22/noche-de-san-juan-...